Hay personas que usan la expresión te amo de manera deliberada en sus vidas, suelen decirle a cualquiera por todos los medios posibles que lo aman, sin saber siquiera lo que eso significa. Reparten amor a diestra y siniestra a quien ni siquiera lo merece, no lo ha ganado y no ha hecho ningún mérito para ello; mientras tanto deciden no decirlo a quien ha estado siempre ahí de manera incondicional, a quien lo ha dado todo, con quien ha vivido una cantidad de cosas innombrables e innumerables.
Paradojas de la vida y el amor, cosas que uno deja pasar solo cuando ama.
VIDA!!!
NO PUEDE SER QUE ESTEMOS AQUÍ PARA NO PODER SER... CORTÁZAR
lunes, 16 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
El amor está sobrevalorado
Dos amigos, del alma y el corazón, compatibles en todo, almas solas e idénticas, deciden con los años unirse, ser uno solo, darse todo ese amor que tienen guardado para alguien más, lo intentan, es maravilloso, pero deja de funcionar, se alejan, luego se ven, lo intentan de nuevo, funciona mejor pero siguen sin ponerse de acuerdo en algunas cosas, se alejan otra vez, él vuelve, ella se ilusiona, él tiene miedo, no se decide y se va, esta vez parece ser para siempre, ella suspira, llora y sin más remedio se va.
Él, un egoísta empedernido, con una cabeza confusa y un corazón de piedra, un alma libre pero necesitada de atención, amor y comprensión, una vida llena de caos y miedo, una incapacidad patológica de comprometerse y amar, un deseo inconsciente de estar mal que hace las veces de barrera para su propia felicidad. Él, un ser insaciable e impenetrable, un ser maravilloso pero ya un imposible.
Ella, llena de problemas, posesiva, exageradamente entregada, con una imaginación que traspasa los límites, con una necesidad de dar y recibir amor, tan grande, que duele, un deseo incontenible de darlo todo, de sentir al máximo, de comprometerse y amar, con un carácter fuerte y una personalidad dificil, terca e irracional y sobre todo, jamás suficiente para él.
Creería uno que con amarse es suficiente, creería también que con querer algo basta, que las ganas son el único aliciente y que si uno da todo de sí puede lograr lo que sea...y no, la vida no es una película con un final feliz y el amor no es más que otro sustantivo, con el mismo peso que todos los demás, con la misma importancia por ejemplo que el miedo y la cobardía.
El amor es solo un sentimiento sobre valorado, mal agradecido e ingrato que no merece más de una oportunidad en la vida.
Él, un egoísta empedernido, con una cabeza confusa y un corazón de piedra, un alma libre pero necesitada de atención, amor y comprensión, una vida llena de caos y miedo, una incapacidad patológica de comprometerse y amar, un deseo inconsciente de estar mal que hace las veces de barrera para su propia felicidad. Él, un ser insaciable e impenetrable, un ser maravilloso pero ya un imposible.
Ella, llena de problemas, posesiva, exageradamente entregada, con una imaginación que traspasa los límites, con una necesidad de dar y recibir amor, tan grande, que duele, un deseo incontenible de darlo todo, de sentir al máximo, de comprometerse y amar, con un carácter fuerte y una personalidad dificil, terca e irracional y sobre todo, jamás suficiente para él.
Creería uno que con amarse es suficiente, creería también que con querer algo basta, que las ganas son el único aliciente y que si uno da todo de sí puede lograr lo que sea...y no, la vida no es una película con un final feliz y el amor no es más que otro sustantivo, con el mismo peso que todos los demás, con la misma importancia por ejemplo que el miedo y la cobardía.
El amor es solo un sentimiento sobre valorado, mal agradecido e ingrato que no merece más de una oportunidad en la vida.
viernes, 16 de marzo de 2012
No es soberbia, es amor
Siempre he sido partidaria de que no se pueden sentir cosas por varias personas a la vez, he sido radical, he defendido siempre el amar por sobre todas las cosas a una sola persona y serle absolutamente fiel, ni siquiera a esa persona, sino a ese sentimiento, he creído ciegamente en eso desde siempre, pero la vida da un montón de vueltas y uno de repente cambia de parecer sobre algunas cosas que siempre creyó que eran inamovibles.
Llega un momento de la vida que lo enfrenta a uno entre lo que quiere y lo que debe, entre lo que está bien y lo que está mal, entre el dolor y la felicidad, entre seguir sufriendo o simplemente seguir y labrarse un futuro más sano y tranquilo.
Lo que yo siento no se mueve, no cambia, sigue ahí y sigue doliendo, pero hay un egoísmo, aprendido con los años y el dolor, que me impide seguir en lo mismo y me invita de una manera prometedora a intentarlo, a seguir, a pensar por primera vez en mi, no necesariamente en lo que quiero, sino en lo mejor, en una oportunidad que merezco, de ser querida y valorada al fin.
Los recuerdos me hacen mal, sería hipócrita e iluso decirme que todo está bien, no es así, hay un dolor de fondo que no se va, hay miles de recuerdos y sentimientos que me atormentan todo el tiempo, pero veo una luz, siento que puedo, que puedo volver a sentir, volver a reír, volver a querer, obviamente no de la misma manera, pero si de otra, aunque diferente, no menos significativa.
Para muchos será incoherente, lo es para mi también, yo no entiendo nada y mi cabeza da mil vueltas por segundo pensando que es lo que debo hacer, reclamando sensatez y objetividad; pienso, es demasiado rápido, no es momento, es un pajazo mental, es una salida, un escape de una realidad triste y no deseada, pero a la vez me siento bien, feliz, sonrío, me parece injusto negarme a una bonita oportunidad, no puedo seguirme sacrificando sin razón, por terquedad, por un amor inmenso que no me importa mas que a mi.
Es hora de seguir adelante, de dar pasos seguros hacia mi bienestar, sin vos, es hora de dejarte ir, de aceptarlo, de aterrizar, de dejar de aferrarme a vos como un ideal que no sos, es hora de irme, con la conciencia tranquila, sin remordimientos, ni resentimientos, mirando hacia adelante, siempre amándote y deseándote lo mejor, hoy lo acepto y me voy, por otro camino más prometedor, que ahora es solo mio.
Llega un momento de la vida que lo enfrenta a uno entre lo que quiere y lo que debe, entre lo que está bien y lo que está mal, entre el dolor y la felicidad, entre seguir sufriendo o simplemente seguir y labrarse un futuro más sano y tranquilo.
Lo que yo siento no se mueve, no cambia, sigue ahí y sigue doliendo, pero hay un egoísmo, aprendido con los años y el dolor, que me impide seguir en lo mismo y me invita de una manera prometedora a intentarlo, a seguir, a pensar por primera vez en mi, no necesariamente en lo que quiero, sino en lo mejor, en una oportunidad que merezco, de ser querida y valorada al fin.
Los recuerdos me hacen mal, sería hipócrita e iluso decirme que todo está bien, no es así, hay un dolor de fondo que no se va, hay miles de recuerdos y sentimientos que me atormentan todo el tiempo, pero veo una luz, siento que puedo, que puedo volver a sentir, volver a reír, volver a querer, obviamente no de la misma manera, pero si de otra, aunque diferente, no menos significativa.
Para muchos será incoherente, lo es para mi también, yo no entiendo nada y mi cabeza da mil vueltas por segundo pensando que es lo que debo hacer, reclamando sensatez y objetividad; pienso, es demasiado rápido, no es momento, es un pajazo mental, es una salida, un escape de una realidad triste y no deseada, pero a la vez me siento bien, feliz, sonrío, me parece injusto negarme a una bonita oportunidad, no puedo seguirme sacrificando sin razón, por terquedad, por un amor inmenso que no me importa mas que a mi.
Es hora de seguir adelante, de dar pasos seguros hacia mi bienestar, sin vos, es hora de dejarte ir, de aceptarlo, de aterrizar, de dejar de aferrarme a vos como un ideal que no sos, es hora de irme, con la conciencia tranquila, sin remordimientos, ni resentimientos, mirando hacia adelante, siempre amándote y deseándote lo mejor, hoy lo acepto y me voy, por otro camino más prometedor, que ahora es solo mio.
martes, 13 de marzo de 2012
Para siempre
Me derrito por vos, con toda tu sequedad, toda tu frialdad, todo eso que sos, puedo saber lo que tenes por dentro, conozco cada ápice tuyo, te conozco mejor que a mi misma, mas que vos mismo, extraño todo eso que tuve y que nadie más ha tenido, sé lo que significó para vos, que no puede ser menos de lo que fue para mi.
Te perdono todo, el abandono, la cobardía, la falta de madurez y de fuerza, porque estoy segura que falta de amor no hubo y jamás habrá. Sos lo que a mi me falta, cordura, raciocinio, seguridad y control y yo soy todo eso que no tenés, fuerza, sentimiento, terquedad y miedo. Somos vos y yo, somos uno solo, desde la lejanía y la distancia, desde el dolor y las lágrimas, desde siempre y para siempre.
http://www.youtube.com/watch?v=6W4L2O-JQ-w
Te perdono todo, el abandono, la cobardía, la falta de madurez y de fuerza, porque estoy segura que falta de amor no hubo y jamás habrá. Sos lo que a mi me falta, cordura, raciocinio, seguridad y control y yo soy todo eso que no tenés, fuerza, sentimiento, terquedad y miedo. Somos vos y yo, somos uno solo, desde la lejanía y la distancia, desde el dolor y las lágrimas, desde siempre y para siempre.
http://www.youtube.com/watch?v=6W4L2O-JQ-w
lunes, 12 de marzo de 2012
Sos vos
Existen cualquier cantidad de definiciones de amor, infinidad de maneras de sentirlo, de expresarlo, yo lo he vivido de muchas formas, y todo el mundo lo hace de maneras diferentes, uno cada vez que se enamora siente que esa persona es y será siempre el amor de su vida, cree que jamás lo olvidará y que ese lugar nunca será ocupado por nadie mas. Luego se da cuenta de que no era así, de que todo pasa y todo se olvida y nadie es realmente indispensable.
Cuándo las cosas terminan se viven diferentes etapas, está la tristeza, la impotencia, el dolor, la rabia y por último el olvido absoluto y la esperanza de un nuevo comienzo.
Llega un momento donde ese ciclo se rompe, dónde esas etapas no suceden y hay mucha tristeza pero no acompañada de rabia ni dolor, es más como una resignación que te rompe el alma y una incapacidad absoluta de odiar a esa persona pase lo que pase. Solo se recuerda lo bueno y se extraña de la manera más profunda posible; en ese momento te das cuenta que el ciclo se ha cerrado, no seguirá pasando, seguirás con tu vida, conocerás a muchos más, pero sabes, lo sientes y estás segura que acabas de dejar atrás lo que fue, es y será siempre, el amor de tu vida.
Sos vos.
Cuándo las cosas terminan se viven diferentes etapas, está la tristeza, la impotencia, el dolor, la rabia y por último el olvido absoluto y la esperanza de un nuevo comienzo.
Llega un momento donde ese ciclo se rompe, dónde esas etapas no suceden y hay mucha tristeza pero no acompañada de rabia ni dolor, es más como una resignación que te rompe el alma y una incapacidad absoluta de odiar a esa persona pase lo que pase. Solo se recuerda lo bueno y se extraña de la manera más profunda posible; en ese momento te das cuenta que el ciclo se ha cerrado, no seguirá pasando, seguirás con tu vida, conocerás a muchos más, pero sabes, lo sientes y estás segura que acabas de dejar atrás lo que fue, es y será siempre, el amor de tu vida.
Sos vos.
sábado, 28 de enero de 2012
Medellín hoy
A mi la ciudad no me choca, buen clima, lugares bonitos, limpia dentro de lo que cabe, con una cantidad de bondades inimaginables, pero con un terrible y el peor de los males: la gente.
Gente vacía, que disfruta de banalidades, que disfruta de lo que reniega y miente y se miente para quedar bien con los demás, personas con dos caras, dos vidas y un discurso que acomoda a su conveniencia dependiendo de sus oyentes e interlocutores.
Gente que vive en su burbuja, flotando sobre una pequeña escena que los limita y los anula, jamás saldrán de ahí, ni crecerán, ni serán nadie, seguirán siendo eso que son: una farsa.
Deseo poder salir de este círculo vicioso, alejarme de toda esa gente cebada por una imagen estereotipada, incapaz de tener sentimientos reales y sinceros hacía nadie pero con todo el poder y la capacidad de dañar lo que tocan, como una peste que sólo trae enfermedad y dolor.
La maldición de este pueblo, su gente, que se descresta con poco y se conforma con nada, se dejan impresionar por unas piernas que van solas sin nada en la cabeza, esas mismas piernas que se abren con facilidad para recibir lo poco y único que tienen para ofrecer los hombres de esta ciudad: sexo.
A esta ciudad la mueve un coqueteo, una búsqueda de agradarse todos con todos, un interés solo sexual demasiado monotemático y estúpido.
Somos muy pocos los que realmente estamos por encima de ese deseo primario de apareamiento, con algo más debajo de la piel y de la ropa, con algo más que ofrecer, que difícilmente encontraremos a quien dar, no aquí, no ahora en estos tiempos modernos pero retrasados, no en esta ciudad tercermundista y pobre de quereres, pobre de valores y carente de sentires.
Ojalá este año sea el último que pase aquí y pueda deleitarme escribiendo sobre un largo hasta luego.
Gente vacía, que disfruta de banalidades, que disfruta de lo que reniega y miente y se miente para quedar bien con los demás, personas con dos caras, dos vidas y un discurso que acomoda a su conveniencia dependiendo de sus oyentes e interlocutores.
Gente que vive en su burbuja, flotando sobre una pequeña escena que los limita y los anula, jamás saldrán de ahí, ni crecerán, ni serán nadie, seguirán siendo eso que son: una farsa.
Deseo poder salir de este círculo vicioso, alejarme de toda esa gente cebada por una imagen estereotipada, incapaz de tener sentimientos reales y sinceros hacía nadie pero con todo el poder y la capacidad de dañar lo que tocan, como una peste que sólo trae enfermedad y dolor.
La maldición de este pueblo, su gente, que se descresta con poco y se conforma con nada, se dejan impresionar por unas piernas que van solas sin nada en la cabeza, esas mismas piernas que se abren con facilidad para recibir lo poco y único que tienen para ofrecer los hombres de esta ciudad: sexo.
A esta ciudad la mueve un coqueteo, una búsqueda de agradarse todos con todos, un interés solo sexual demasiado monotemático y estúpido.
Somos muy pocos los que realmente estamos por encima de ese deseo primario de apareamiento, con algo más debajo de la piel y de la ropa, con algo más que ofrecer, que difícilmente encontraremos a quien dar, no aquí, no ahora en estos tiempos modernos pero retrasados, no en esta ciudad tercermundista y pobre de quereres, pobre de valores y carente de sentires.
Ojalá este año sea el último que pase aquí y pueda deleitarme escribiendo sobre un largo hasta luego.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Festival de ¿cine?
Yo puedo categorizar la totalidad de personas que asisten al festival de cine de Santafé de Antioquia en varios grupos; los que van única y realmente a ver cine, los que les gusta el cine pero aprovechan para festejar, los que van solo por la fiesta, los que van porque los amigos van, los que van con botas, los que van con ropa vaporosa, los que van a aparentar que les gusta el cine, los que van para ser más cool, entre otros.
Sinceramente creo que los que van única y realmente a ver cine son aproximada y escasamente un 2% del total de personas asistentes y de ahí para adelante hay un 98% de personas que aprovechan este evento como una oportunidad para festejar y sobre todo mostrarse mientras lo hacen.
Es una grandiosa oportunidad para encontrarse los mismos con las mismas, en un lugar diferente, a hacer lo mismo, en un intento desesperado por romper la monotonía que acompaña sus vidas cada fin de semana.
A esos mismos y esas mismas les digo que, como primera medida, NO tienen que disfrazarse para ir a un pueblo infernalmente caliente que queda a escasas 2 horas de su ciudad natal, uno puede vestir de manera fresca sin parecer un hippie sesentero con ropas mugrosas y coloridas o sin usar trajes blancos y vaporosos como si fuera para el reinado de belleza, no tiene que usar una falda larga que jamás usa, ni comprar una, ni conseguirse una prestada, no hay que usar chanclas porque haga calor (si así fuera la industria del zapato tapado en clima cálido estaría arruinada). Tampoco es adecuado que se ponga botas, ya que son un artilugio usado para el frío que le debe dar mucha pecueca en ese calor y aparte de eso es una pinta incoherente y fuera de lugar usar unos shorts casi invisibles con unas botas calurosas, me confunden y no entiendo si tienen calor o no.
Uno puede vestirse a su manera, de manera fresca, para un clima caliente sin que se note tanto que se esforzó descomunalmente para hacerlo o que se soporta cualquier aditamento para verse cool aún en el infierno.
Como segunda medida, no hay que irse con guitarras, tambores, dulzainas y todo tipo de instrumentos modernos, no mientras usted más hippie sea o se crea, más le gusta el cine, son dos cosas que no tienen nada que ver; aparte en el calor el ruido se hace más agudo e intenso y usted masacrando sus instrumentos musicales, más insoportable. Hay un lugar para cada cosa, es un festival de cine y no una muestra musical mediocre.
Para terminar quiero decirles que yo soy de las que voy sólo por la fiesta, porque no soy una apasionada del cine y no me interesa aparentar que lo soy, y a partir de este año me declaro desertora de la fiesta del festival de cine, porque la convirtieron en algo igual de apestoso como su falso gusto por el cine e hicieron de ella un pequeño parque del poblado a 40 grados en la sombra y con menos ropas.
Nota: esto no es una crítica desde la organización ni calidad del festival a nivel visual ni de contenido, ya que los desconozco y no tengo información sobre este tema ni conocimientos para juzgarlo.
Nota: esto no es una crítica desde la organización ni calidad del festival a nivel visual ni de contenido, ya que los desconozco y no tengo información sobre este tema ni conocimientos para juzgarlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)